Ramón Ramos: Su Habilidad Dentro & Fuera de la Cancha

Los amantes del básquetbol en los Estados Unidos y en el mundo entero entiende bien lo difícil que es ser contratado por un equipo de la NBA, (National Basketball Association). A pesar de existir excelentes jugadores de este deporte en todos los rincones del planeta, son muy pocos los que alcanzan el sueño de entrar a la mejor liga del mundo.

e31199df1310d39a64831e21b7aa471dLo que pareciera imposible para tantos atletas, no lo fue así para Ramón Ramos—espigado ex-jugador puertorriqueño de la década de los 80. Oriundo del pueblo de Canóvanas, Ramón fue sin lugar a duda uno de los mejores baloncelista en la historia de Puerto Rico.

El centro estelar de los Indios de Canóvanas también dejó sus huella en el baloncesto colegial de los Estados Unidos. En el año 1989 durante su última temporada en baloncesto colegial estadounidense, Ramón ayudó a los “Piratas” de la Universidad de Seton Hall a llegar a su primera final en la historia del programa. En un juego “no apto para cardiacos”, los “Wolverines” de Michigan vencieron a Seton Hall por apenas un punto en los últimos tres segundos del partido en tiempo extra.

ramon_ramos_epeFue en ese mismo año que el equipo de los “Trail Brazers” de la ciudad de Portland en Oregon le ofrecieron un contrato a Ramón como agente libre, a pesar de no haber sido “drafteado” en el sorteo de novatos del 1989. Fue así como un joven Puertorriqueño, Negro, de clase humilde, alcanzó un sueño imposible para muchos atletas.

La carrera de Ramón como baloncelista profesional terminó el 16 de Diciembre del 1989 después de un aparatoso accidente automovilístico en donde por poco pierde la vida. Después de casi tres meses en estado de coma, Ramón de manera francamente “milagrosa” comenzó a dar signos de recuperación. Después muchos años en un régimen intensivo de rehabilitación, Ramón logró caminar de nuevo a pesar de daños cerebrales severos.

Aunque su carrera como deportista se afecto indiscutiblemente esa noche del 16 de diciembre, la realidad es que Ramón Ramos sigue corriendo la carrera más importante con un paso avasallador! La entereza con la cual este espigado puertorriqueño y su familia han luchado por “correr  la carrera de la vida”, a pesar de los obstáculos en el camino, da mucho de que hablar.

El valor de cada ser humano no deprecia por causa de los accidentes y las desavenencias. Ramón es tan valioso hoy como lo fue cuando anotaba copiosamente en los juegos en los cuales participó. Este hombre de humilde proceder ha logrado lo que muy pocos jugadores profesionales no han logrado hacer. Me refiero a ser ejemplo de superación dentro y fuera de la cancha.

Mientras jugó, Ramón superó los obstáculos que el deporte puso en su camino. En una época donde los jugadores Latinoamericanos de básquetbol no eran considerados ni reconocidos en la NBA, Ramón ayudó a cambiar esa percepción.

Ahora fuera de la cancha Ramón nos enseña el carácter que debemos asumir cuando nos topamos con los obstáculos en la vida. La sonrisa y la alegría que emanan de su rostro nos demuestra el valor incalculable de cada ser humano el cual transciende lo efímero de logros  atléticos.

Sin lugar a duda, hoy Ramón goza de una habilidad imprescindibles que muchos de nosotros necesitamos cultivar —la capacidad de adaptarse cualquiera sea la situación.

Es así como la vida de Ramón Ramos es el ejemplo vivo de las palabras del Apóstol Pablo cuando dijo:

“…pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias,…” Filipenses 4:11-12

Feliz cumpleaños Ramón Ramos en sus 47 años. Sobre todo gracias Ramón por darnos cátedra acerca del básquetbol y del verdadero valor de la vida.

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